Insomnia

X

X Quizá nada sale como deseas, quizá está todo escrito X

Pero al fin y al cabo, ellos no se paraban cada dos por cuatro.

Escrito por sleeplessness 11-05-2015 en RD. Comentarios (0)

Como los barrancos para los suicidas,
pues tú igual.
Eres el vaso inacabado de todos los poetas
y el verso medio lleno con las ganas de darse por vencido.

La tristeza viene en olas
y yo soy la única puta roca cercana;
así normal que siempre se choque contra mí.
La espuma ha hecho de mis bordes fragmentos tan angulados
que podría romperte la camisa
si al pasar te hubieras enganchado conmigo.
Yo,
que siempre he querido desvestirte de dudas y prendas,
y ahora te pido que frenes porque si no
te vas a acabar quemando.
Y no aprendes.

Soy irregular y cortante.
Paso de las cosquillas a los homicidios involuntarios,
de los paseos de la mano por tu espalda a los grilletes y las esposas,
de los amores digitales en blanco y negro a la nostalgia analógica a todo color,
y de ser y estar a parecer hacerlo;
y todavía no he llegado a comprender para qué cojones quería tantas caras
si tú nunca me besabas ninguna.
Solía pensar que provocaba incendios en tus ojos,
pero con el tiempo me he dado cuenta
de que solo era un reflejo de los míos ardiendo.
Y tú siempre eras la chispa que causaba ese puto incendio forestal en mis retinas.

Yo te di mi corazón,
y tú me enseñaste el dedo con el mismo nombre.
Me declaraste la guerra por no dejarte en paz,
me apagaste las luces porque yo no te encendía lo suficiente,
y te quejaste de vértigo
mientras yo te hacía pie para que pudieses llegar más alto.
Y así,
de contradicción en contradicción,
conseguiste vernos futuro;
pero no dejabas de hablar en condicional.

Me miro en el espejo del salón y me doy cuenta de que está roto.
No hablo del cristal,
es el que late,
que tiene goteras y pierde
sangre y esperanza cada vez que bombea
y sístole y diástole se asemejan cada vez más a un reloj con pocas pilas,
funcionan, pero a duras penas.
Tú les dabas cuerda
y hacías que yo lo estuviese cada vez menos.
Pero al fin y al cabo, ellos no se paraban cada dos por cuatro.

Más presente de lo que es.

Escrito por sleeplessness 04-05-2015 en RD. Comentarios (0)

Nunca se me ha dado bien hablar de sentimientos, así que he preferido escribirlos en una última carta de despedida. Si soy sincera no sé si todo esto llegaré a decírtelo o si llegarás a leerlo; supongo que solo serán unas cuantas hojas escritas en sucio, un par de papeles arrugados que acabarán igual de rotos que yo. Pero necesito decírtelo, necesito abrirte mi corazón una última vez antes de notar que vuelve a estar igual de roto como cuando te conocí. Quiero mantener la esperanza en que quizás, esto, te abre los ojos y así vuelves pero supongo que esto no es como las películas que echan los sábados por la tarde en que parece que todo acaba bien. Quiero o quería, no sé, creer que nosotros seríamos la excepción y que todo esto saldría bien. Me equivoqué.
Llevo un rato despierta pensando en lo bonito que sería despertar justo ahora, a tu lado, y poder verte dormir, acariciarte despacito comprobando que estás ahí. Llevo días pensando en lo bonita que ha llegado a ser mi vida desde que te tengo o... tenía.
Sé que a partir de ahora las cosas no van a ser fáciles. Sé que cuando escuche el sonido del viento pensaré en ti, sé que cuando escuche mi risa recordaré lo mucho que te gustaba oírla. Incluso me atrevería a decir que cada vez que me mire al espejo pensaré en lo mucho que me has ayudado a enseñar a quererme, pensaré en lo mucho que te gustaba mi boca y en las ganas de saber a qué sabían tus labios. Siento que el mundo se va a poner en mi contra y va a hacer que te recuerde y te eche de menos (de hecho, ya lo estoy haciendo).
Ahora estoy aquí sentada en medio de la terraza pensando en que me ha importado una mierda el hecho de que llevemos poco tiempo conociéndonos. Contigo, desde siempre, he notado que el tiempo no ha importado, que nunca ha existido. Tenías y, tienes, el poder de hacerme olvidar todo lo malo y sé que voy a echar de menos eso, voy a echar de menos a mi yo feliz porque contigo realmente lo era. Y ahora, en estos momentos sé que todo lo que escriba va a ser por y para ti y no sé si esto que te estoy diciendo es como un grito al vacío que espero que oigas o si es más bien un último adiós para recordarte lo mucho que llego a quererte. Solo sé que he tenido que escribir todo esto para no olvidarme nada, para poner mis pensamientos y sentimientos en orden y para decirte todo lo que pienso. Juro que estoy intentando por todos los medios dejar de llorar y sonreír pero es que esa sonrisa no me la creo ni yo, no es tan fácil cuando has perdido a algo tan bonito. 
Quiero que sepas que se me hará raro el no hablarte, el ver que no me saludas o al no ver tu nombre en la pantalla llamándome. Sé que ahora, cada vez que suene el teléfono, el corazón empezará a bombear sin control deseando que seas tú y acabaré llevándome otra decepción, como siempre me pasa. Voy a echar de menos que me piques, que te metas conmigo y sobretodo, sé que voy a echar mucho de menos que me digas que me quieres, así de la nada y que aparezca esa sonrisa de tonta, voy a echar de menos que me digas que todos esos momentos conmigo son los mejores. Se me hará raro no oírte reír, perro te digo, que ni la mejor melodía envidiaría tu risa. Voy a echar de menos que quieras volverme loca todas las noches de tu vida, para siempre. Supongo que en sí voy a echarte de menos a ti, a todo lo bueno que me has dado. Incluso me atrevería a decir que lo malo porque al menos te tenía. 
Quiero que sepas algo, tú aún estando donde estás has hecho que sienta más que cualquier persona que ha llegado a besarme. Y yo, como una estúpida creyendo saber lo que era el amor y no lo he sabido hasta que te conocí. Porque sí, he acabado loca y profundamente enamorada de ti. Puede que la esté cagando diciendo esto pero ambas prometimos sinceridad y aquí la tienes. 

Solo quiero pedirte algo, quiero que hagas todo lo que no has podido hacer conmigo. Que demuestres a todo el mundo la cabeza que tienes y que llegues a ser lo que siempre has querido ser aunque yo no esté ahí para verlo. Sé que lo harás y aquí, en medio de Málaga, habrá una chica orgullosa de ti, de hecho ya lo estoy. Quiero que te enamores y dejes que esa chica sea tu primera en todos los sentidos de la palabra ya que yo, no he podido. Quiero que le des a ella eso que a mi no has podido darme y, estoy segura de que la harás feliz. Y si la encuentras, dile que te cuide como yo no he sabido, dile que te mime cuando estés mal y que te abrace en tus peores días, que eso es lo único que necesitas. Creo que, las cosquillas también me recordarán a ti. Supongo que muchas cosas lo harán pero volviendo al tema, dile que te acaricie la nuca mientras te besa como a mi me hubiese gustado hacer y no he podido. Incluso dile que te muerda pero con cuidado no vaya a ser que te deje marca de por vida, pero no ese tipo de marca que tú has dejado en mi. Enséñale tus secretos; dile que cuando estés mal te ponga tu canción favorita, no hay nada que eso y una buena sesión de besos no cure.  Pero sobretodo dile que te haga feliz como yo no he sabido hacer. Ah, se me olvidaba, enséñale a que te susurre bajito lo mucho que llega a quererte. Y de mi parte, si la encuentras quiero que le digas que tiene mucha suerte de haber sido tu primer verso en un beso. Dile que una chica como yo se muere de la envidia por no ser ella.
Aún así quiero que sepas algo, creo que nunca en la vida habrá una chica que llegue a mirarte como yo lo haría, pueden intentarlo si quieren. 
No quiero que pienses que te escribo esto para que haya una respuesta, supongo que ésta es mi forma de decirte 'adiós'. Pienso que tienes el derecho de saber esto, fuiste capaz de romper esa coraza que construí hace años y que pocos saben romper. Y ahora solo me queda apretar los dientes y sonreír. Sé que ésta sólo es la primera noche en vela que paso sin ti, llorándote, sin hablarnos y como una tonta no dejo de leer nuestra conversación intentando ver donde la hemos jodido. Me duele haberme fallado, ¿sabes que me prometí que no dejaría que ninguna de las dos jodiésemos esto? Y ahora solo estamos perdiéndonos. Es jodido notar que pierdes a alguien que ni siquiera has tenido. Y quiero que sepas algo, normalmente cuando alguien sale de mi vida, cierro totalmente la puerta por si deciden volver, paso página pero contigo he dejado la puerta encajada por si vuelves, sé que si te asomas por ella, dejaré que entres. Eres como esa página del libro de la que doblas la esquinita porque es tu favorita y pasarías días y días leyéndola. Has sido como esa página en blanco en la que he podido escribir  tantas cosas que a estas alturas ya se han esfumado. Es irónico que me despida de ti escribiéndote habiéndote conocido del mismo modo. 
Quiero que sepas, antes de irme, que has tenido el poder de volverme loca en segundos y me has hecho pensar que de verdad valía la pena esperarte, ya te he dicho que contigo era como si no hubiese tiempo, no habría sido duro esperar si después de todo eso hubiese tenido la oportunidad de abrazarte y besarte como tantas veces hemos soñado despiertas, ¿lo recuerdas? 
Llevo ya como unas diez páginas escritas para ti y siguen siendo insuficientes para decirte todo lo que has dejado aquí. Sé, sin duda alguna, que para mi ha sido un placer joderme el corazón así, hay gente que lo hace de otras formas pero yo lo hago enamorándome. No sé si al acabar de escribirte todo esto mi corazón acabará un poco más roto de lo que ya está pero supongo que ya no me importa. Solo quiero que sepas que si cambias de opinión, aquí estaré pensando y creyendo que de verdad esto vale la pena. Háblame si crees que esto lo vale. No tengas miedo, no tú sola. Sería muy bonito tenerlo juntas. Si no me llamas quiero que sepas que aparte de que te quiero, quiero confesarte que yo no era magia, lo que era magia era lo nuestro. Pensaba que no habría nunca otra mejor que yo para aguantar a una persona enamorada como lo eres tú o... eras. Esto nuestro era lo más mágico y bonito que he llegado a tener y tendré en toda mi miserable vida.

¿Eres feliz?

Escrito por sleeplessness 04-05-2015 en RD. Comentarios (0)

¿Que si soy feliz? ¿de verdad? No, no como me gustaría. Siento que cada cada día que me despierto va a ser otro día de mierda. Y realmente es muy jodido pensar así, pero siento que haga lo que haga va a estar mal si viene de mi. Voy a hacer algo que va a estropearme el día, meteré la pata como siempre, e irse a dormir pensando así ya es bastante duro. Me encierro cada noche en mi habitación llorándole a alguien o al mundo, porque siento que no puedo más; y hacerlo durante todas las noches de tu vida pesa, pesa mucho. Llega un punto en el que sientes que no puedes más y a veces me gustaría poder darle pausa al mundo o pedirle un tiempo muerto a la vida, pero a esta ni siquiera le importa que yo no pueda más. Bueno, ni a esta ni a nadie. Siento que soy yo la que siempre tiene que quedarse ahí, la que tiene que escuchar, la que tiene que secar lágrimas, abrazar... Pero, ¿y a mi? ¿a mi no me escucha nadie? No sé, creo que incluso la persona que más escucha necesita ser escuchada en ocasiones; que le digan que todo va a ir bien aunque no sea verdad. Pero eso nunca pasa y a le gente no le importa venir a mi contarme sus mierdas e irse sin preguntarme ni siquiera que tal estoy. Pero eso a la larga puede conmigo, siento que tengo que soportar mi vida y la de otra mucha gente, cuando ni siquiera sé qué hacer con la mía. Y ya no puedo, siento que no tengo suficiente fuerza. Y me siento sola aunque la gente me diga que no, porque incluso la gente que me prometió quedarse, ha sido la que se ha ido. Y eso puede conmigo, todo puede conmigo, no digo que mis problemas sean los peores del mundo pero no salgo de uno y ya estoy en otro. No me da tiempo a respirar, no me da tiempo a coger fuerzas para continuar. Siento que nunca va a haber una buena racha en mi vida y eso me hunde más de lo que ya estoy, y me gustaría poder salir, poder seguir y poder intentar ser feliz; pero ahora no. Así que si me preguntas si soy feliz, no, todas las mañanas tengo que ponerme frente al espejo y decidir que sonrisa me pongo hoy, pero siento que ya me estoy quedando sin. Así que feliz no soy, ¿me gustaría? sí, ¿lo seré algún día? no lo sé, me gustaría poder decir que si. Pero, ¿eso acaso le importa a alguien? ¿le importa a alguien que sea feliz o no? Creo que no, ni siquiera se dan cuentan de las muchas veces que he necesitado un abrazo, de las muchas veces que he sentido que no podía más. Yo tengo que darme cuenta de todos y nadie se da cuenta de mi, y eso es muy jodido, mucho. Así que no os asustéis cuando diga que no puedo más, no voy a rendirme, claro que no. Pero incluso la persona con más fuerza se rompe, y lo siento, yo ya estoy rota.

Renovarse o morir, dicen.

Escrito por sleeplessness 03-05-2015 en Poesía. Comentarios (0)

Qué sabrán los cielos rosas, las cimas de montañas o la espuma del mar en febrero quiénes somos, a dónde vamos y de dónde venimos.

La respuesta está en unos ojos aniquila tristezas, en unas caderas elimina miedos y en un pecho atrapa penas. Y todos llevan tu nombre.

Qué voy a saber yo de amor si tú ni me lo haces y yo te sigo dibujando a mano alzada mientras mis pies conquistan lunares ajenos
y clavan bandera bien profundo.

No eras salvavidas, eras tierra firme después de varios días en alta mar y yo solo barco varado o iceberg.

Siempre destrozos y destrucción.

Eras caballo de tiovivo y algodón de feria a la vez.

Maquillaje y tinta de boli, los dos corridos.

Todos los verbos copulativos, y ni un ápice de lo abstracto.

Eras libre y para nada mía, pero cualquiera se quejaba de lo segundo.

Llorabas océanos enteros para compensar la falta de agua y eras cactus con el mecanismo de auto defensa hacia dentro.

En un chasquido de dedos guardabas la tercera guerra mundial y en el otro la paz más utópica posible; yo siempre terminaba en medio de un fuego cruzado entre los quiero y no puedo o los pudo ser pero acabó acabando, y las balas se clavaban en mi pecho haciéndome sangrar a borbotones mientras tú mirabas para otro lado y lo tachabas de rasguño sin importancia.

A mí que me expliquen cómo se van a atraer los opuestos si tú tenías el norte entre las costillas y despolarizabas mi lateral izquierdo cada vez que me acercaba un poco más de lo normal.

Menuda sonrisa te gastas para estar tan roto, eh.

Será que yo te veo con buenos ojos y siento mis costuras cerrarse herméticamente cada vez que tus dedos llaman al timbre o será que tus ojos y abril hacéis una pareja de puta madre.

No lo sé, pero te acabas de apartar el pelo de la cara y yo he vuelto a sentir que tenía seis años y llegaba a casa justo cuando empezaban mis dibujos preferidos.

Título

Escrito por sleeplessness 29-03-2015 en RD. Comentarios (0)

Yo no podía permitirme perderte, y más a ciegas que otra cosa, es lo único que he conseguido.

No sé cómo explicar con palabras tu ausencia, cómo explicar el desastre que ahora mismo soy, cómo explicar el vacío que tanto vértigo me produce por dentro, el dolor de nudillos, el brillo en los ojos rotos. Creo que hay momentos, personas, mensajes y palabras que hoy duelen por igual, a la vez que por dentro se empeñan en clavarse y en echar raíces, mientras que la cabeza cae un poco más ante el corazón. Lo cierto es que llevo tu sonrisa por bandera, tus caricias guardadas, llevo todas y cada una de las miradas clavadas aún en mi pupila, cada tarde y noche con besos incluidos sigue brillando con luz propia, porque hay ciertas cosas que no entienden de lógica, y que en caso de hacerlo, lo hacen tarde, y hay actos que incluso retorciéndonos de dolor por dentro pasamos por alto y olvidamos, no hay nada más noble que querer con el corazón en la mano.

Si te arriesgas a querer corres el peligro de caer, de no recibir lo que das, corres siempre el riesgo de abrir los ojos de golpe sin apenas poder digerir las cosas, nada está garantizado ni viene con manual, pero, ¿sabes qué? me arriesgaría una y otra vez por ti, mi corazón más suicida que ninguno, volvería si pudiera en el tiempo para correr a abrazarte, para despertarme a las ocho y sonreír al verte dormida a mi lado, volvería a caer por ti y te querría de nuevo con todos y cada uno de los pedazos que ahora soy sin pensármelo dos veces, porque nada me llenaba más que tu sonrisa en la mía, nada me calmaba tanto como tus brazos a mi alrededor, no había cosa comparable a la mirada tan sincera y alegre como la mía al verte, y nada me gustaba y me enamoraba tanto como tú.